ENTREVISTA AL DOCTOR MANUEL MENDEZ BAILÓN

by Fernando Morales

“HICIMOS MAL EN SUBESTIMAR LA PANDEMIA, SU IMPACTO EN INGRESOS Y MORTALIDAD POBLACIONAL”

Madrid, 22 de octubre de 2020

Especialista en Medicina Interna. Vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Interna de Madrid y Castilla-La Mancha (SOMIMACA)

Los especialistas que han atendido a los afectados por COVID19 en los hospitales se vieron sorprendidos por la magnitud de la pandemia y por con el grado de letalidad en los pacientes contagiados. El doctor Manuel Méndez Bailón, especialista en Medicina Interna y vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina Interna de Madrid y Castilla-La Mancha (SOMIMACA), apunta a una posible infravaloración de las dimensiones de la pandemia su impacto en ingresos y mortalidad poblacional.

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Doctor Méndez Bailón. Fuente: Infoactualidad

En declaraciones a INFOACTUALIDAD, el doctor Méndez Bailón recomienda “no debemos relajarnos en las medidas de prevención de contagio de la enfermedad en pacientes que han superado la enfermedad”, porque la letalidad del COVID19 es 10 veces superior a la de la gripe y sin tratamiento específico establecido y a la espera de que llegue una vacuna eficaz, lo mejor es la prevención del contagio. Recalca que “no debemos confiarnos “porque si la incidencia aumenta hasta la transmisión comunitaria del virus “solo nos queda el confinamiento como medida extrema para el control de la pandemia”.

 

"Pensábamos que el virus se había ido y no…. se va a quedar con nosotros bastante tiempo".

 

PREGUNTA: En estos momentos parece que se intenta hacer un paralelismo de la situación de la pandemia COVID19 con el estallido que se produjo el pasado mes de marzo. Pero el paralelismo sería con febrero, que es cuando se fue incubando esa primera ola ¿No es así?

RESPUESTA: Si se miran las curvas de números de casos positivos para coronavirus, probablemente la primera ola sube muchísimo más rápido que esta segunda y el número de enfermos que tuvimos que atender fue mucho más alto en poco tiempo. Esta segunda fase la pandemia se comporta más como una línea recta ascendente. Es decir, el número de casos diario es menor, pero si el incremento se mantiene a lo largo del tiempo, o puede tener también un impacto muy grande tanto en ingresos, como en mortalidad a largo plazo. Si supera el número de ingresos a las altas que pueden dar los hospitales o a la capacidad que tienen las unidades de cuidados intensivos de asistir a paciente graves, podemos llegar a colapsarnos, nuevamente. Lo más preocupante de esta segunda ola, es que debemos doblegarla y disminuirla sin dejar de atender a otros pacientes “No-COVID” con patologías crónicas o con problemas diagnósticos no demorables que necesitan también de nuestra atención en estos momentos. Afortunadamente con las medidas tomadas, parece que el número de ingresos y visitas a urgencias está decreciendo en estos días.

P: Pero la situación en la que llegan los pacientes ahora, dado que se hacen PCRs antes, no es tan mala, ¿no? ¿o vienen igual de mal que cuando empezaron a llegar sobre el 8 o el 9 de marzo?

R: Los pacientes que acuden en estos momentos son más jóvenes. Probablemente en urgencias muchos de estos pacientes pueden irse de alta con control domiciliario por Atención Primaria. A diferencia de marzo donde la mayoría de los pacientes con Covid 19 ingresaban. Sin embargo, no debemos confiarnos y algunos pacientes jóvenes con neumonía acaban desarrollando cuadros de insuficiencia respiratoria importante y algunos acaban ingresando en las unidades de cuidados intensivos. También en estos momentos ingresan, aunque menos que en la primera ola, pacientes ancianos con enfermedades crónicas y que la infección por coronavirus descompensa y que desencadena la necesidad de ingreso. Estos pacientes más ancianos son los más vulnerables y los que tienen un mayor riesgo de fallecimiento.

P: Tal y como se está viendo ahora mismo la situación en los hospitales, ¿el mayor temor es que empiece a quedarse gente en la UCI de tal manera que se colapse el hospital? ¿Ese es el mayor problema?

R: Sí, hay dos grandes temores. Uno es el de, efectivamente, que se colapsen las unidades de críticos. El otro es que no se pueda asistir correctamente a los pacientes no COVID, pacientes con patología crónica que necesitan atención y no pueden ser atendidos porque la patología COVID ocupa muchos recursos asistenciales dentro del hospital y lo acaba impidiendo.

P: ¿Cuándo se vería realmente, si se puede hacer una previsión, si esto se puede drenar o si la situación en los hospitales empieza a colapsarse? ¿Cuándo se empezaría a ver?

R: Si el número de altas hospitalarias supera al número de ingresos diario, el sistema es capaz de asumir la carga asistencial sin colapsarse. Actualmente a la situación de ingresos por coronavirus está decreciendo.

P: ¿Y ahora ya se está pensando en ir a ingresos... o se está haciendo en hoteles, por ejemplo?

R: Si efectivamente ya está habiendo más drenaje a hospitales, centros de apoyo. La coordinación con Atencion Primaria desde Urgencias también está trabajándose y la situación en estos momentos está mejorando.

P: Para llegar a esta situación, ¿qué hemos hecho mal? Desde el punto de vista médico, no político, ¿qué ha pasado?

R: Tal vez, debamos de pedirnos a todos un mayor grado de responsabilidad ante una situación tan grave como esta pandemia. Debemos de trabajar más en común por nuestra sociedad civil y al cuidado de los demás para prevenir contagios en las personas más vulnerables. Creo que hace semanas estábamos relajándonos en las medidas de higiene pública. Debemos de tener más adherencia a las normas de higiene publica que previenen el contagio y seguir las recomendaciones como el llevar mascarilla, lavado de las manos, mantener la distancia social y evitar los lugares cerrados poco ventilados. En estos momentos que la población esta más confinada el impacto en los ingresos y visitas a urgencias está disminuyendo. También el sistema político, sanitario y social debe ser más proactivo en la detección de casos rastreo. La responsabilidad ante esta pandemia es de cada uno de nosotros.

P: Ahora mismo nos encontramos con que están llegando más casos, mucha más urgencia a los hospitales... entonces, ¿vuelven a tener los hospitales los mismos problemas que había en el mes de marzo, por ejemplo? ¿Por qué no se ha podido hacer algo? ¿O había que hacer algo y no se ha hecho?

R: La situación en los últimos días está mejorando en los hospitales probablemente debido al confinamiento de la población. Probablemente debamos controlar más la pandemia en la desescalada con detección proactiva de casos, pero reconozco que es complicado, ahora mismo estamos viviendo una segunda oleada en toda Europa. Los hospitales están mejor que en marzo, pero si la situación se mantiene a largo plazo, nuestra calidad asistencial, si no tenemos recursos suficientes, puede deteriorarse.

P: Ha habido muchas ofertas por parte de diferentes colectivos sanitarios o para sanitarios, a la administración. Y leí por ejemplo esta propuesta que fue de varias asociaciones, sociedad científica, la OMC y otros expertos... es decir, una serie de propuestas. ¿Las ha recogido la administración?

R: Numerosas Sociedades Científicas y entidades medicas como la OMC reclaman una gestión independiente de la pandemia basada en criterios científicos y que se deje a un lado intereses partidistas de índole política. Desconozco el grado de impacto que vaya a tener esta propuesta en nuestra administración. Esperemos que influya en sus decisiones próximamente.  

 Los pacientes que “aparentemente estaban bien, con una buena saturación de oxígeno y que a las pocas horas o en un periodo de evolución corto requerían de valoración por la UVI por cuadros clínicos de insuficiencia respiratoria severa”.

 

P: Somos los “campeones en hacerlo mal”, según se refleja en algunos medios internacionales. Tenemos la mayor tasa de contagios. Entonces, ¿qué hemos hecho mal o peor incluso que el resto de otros países?

R: Tal vez, lo que hicimos mal fue subestimar la pandemia, el impacto de la misma en ingresos y mortalidad poblacional. No supimos verlo y llegamos tarde lo que nos llevó a un confinamiento importante y severo de la población. Después la desescalada fue tal vez rápida y relajada lo que nos conllevo a una mayor tasa de contagios sin un adecuado sistema de rastreo. Pensábamos que el virus se había ido y no…. se va a quedar con nosotros bastante tiempo. Con respecto a otros países también la situación se está complicando y muchos países están también afectados por una segunda ola de contagios, El control del virus es complejo. Necesitamos más información y más conocimiento.

P: Si esto es la segunda ola. ¿Qué va a ser cuando se esto coincida con la epidemia estacional de gripe? ¿Lo peor está por venir?

R: Puede ocurrir que indudablemente la epidemia de gripe con coronavirus dispare los ingresos todavía más. Pero si todos llevamos mascarillas y hay vacunación este año tal vez el impacto de la gripe sea menor. Son suposiciones y habrá que ver lo que ocurre. Vivimos tiempos de incertidumbre y temor, pero tal vez hay que pensar que las pandemias tienen un fin. Y esta lo tendrá.

P: Cuando hubo que hospitalizar pacientes de una forma desmesurada ¿Cómo plantearon el trabajo? ¿Lo plantearon de una manera interna en el hospital o venían de la Consejería algún tipo de instrucción?

R: El trabajo que inicialmente fue planteado desde las unidades de hospitalización de los servicios de Medicina interna fue rápidamente desbordado por la pandemia. Hubo que organizarse en equipos multidisciplinares entre médicos internistas y otros médicos especialistas. La labor de estos equipos fue encomiable y de gran unión entre los profesionales, En este sentido se organizaron comités de diagnóstico y tratamiento que realizaron protocolos de tratamiento en cada centro siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Sanidad y de la Consejería de Sanidad.

P: ¿Qué tipo de tratamiento les daban a los pacientes? ¿Por prueba-error?

R: En el caso de las neumonías por COVID 19 comenzamos a observar en algunos pacientes empeoramiento clínico a las pocas horas del ingreso en planta de hospitalización. Es decir, pacientes que aparentemente estaban bien, con una buena saturación de oxígeno a las pocas horas o en un periodo de evolución corto requerían de valoración por la UVI por cuadros clínicos de insuficiencia respiratoria severa. Eso generó mucha ansiedad e incertidumbre en los médicos de primera línea que atendían pacientes. La idea inicial fue comenzar tratamientos frente al virus como lopinavir/ritonavir, hidroxicloroquina, interferón…es decir fármacos que habían demostrado eficacia en la infección por otro virus. Sin embargo, no disponíamos de evidencias y al final los ensayos clínicos han demostrado la poca utilidad de estas medidas. A medida que fue pasando la pandemia vimos que añadir corticoides podía mejorar la insuficiencia respiratoria de los pacientes, así como la anticoagulación prevenía los fenómenos de trombosis. De todas formas, a día de hoy no disponemos de un tratamiento curativo de la enfermedad.

P: ¿Cuándo han empezado a llevar a pacientes a hoteles?

R: La asignación a hoteles ya está disponible para pacientes clínicamente estables que siguen siendo positivos y que no tienen posibilidad de realizar aislamiento domiciliario

P: ¿De dónde han salido los negacionistas?

R: La medicina es una ciencia inexacta. Tenemos mucha incertidumbre en algunos aspectos y esta situación de la pandemia del Coronavirus contribuye a ello. Vamos conociéndole poco a poco y esto hace que, a veces, recomendaciones que podamos dar un día sean diferentes en unas semanas posteriores. Probablemente esto puede generar cierto grado de incertidumbre en los ciudadanos y algunos negacionistas utilicen estas dudas para generar falsas creencias. Creo que las redes sociales actualmente contribuyen mucho a los bulos en salud. El coronavirus en este sentido no ha sido una excepción, en relación al no uso de mascarillas, por ejemplo. No hay ninguna publicación fiable, actualmente, que recomiende en el momento actual, no usar mascarillas para la prevención del contagio y propagación del virus.

P: Si nos situamos en la posición que tenemos, ¿cuáles serían los escenarios, mejor y peor, que nos podríamos encontrar en cuanto a la evolución clínica de la patología?

R: Lo importante es doblegar la curva y llegar a una incidencia de contagio inferiores a 50 casos por 100.000 habitantes para tener un poco más de tranquilidad en el control de la pandemia. Los expertos señalan mantener las medidas de higiene, identificación de casos y aislamiento de los contactos. El sistema debe de disponer de capacidad para realizar PCR o test de antígenos para una detección precoz de los infectados y realizar adecuado rastreo de los contactos estrechos. Si la incidencia aumenta hasta la transmisión comunitaria del virus solo nos queda el confinamiento como medida extrema para el control de la pandemia.

P: Si se colapsan realmente las UVIS, es habrá una tasa de fallecimientos superior ¿no?

R: El número de ingresos a medida que aumenta requiere que las necesidades de ingresar a pacientes en UVI se incrementen. Los pacientes que requieren ingreso en UCI pueden fallecer, pero sobre todo lo hacen los pacientes más ancianos que ingresan en nuestros hospitales. En este sentido, estamos observando una tendencia de fallecimientos que está aumentando.

P: El informe del MoMo, del Instituto de Salud Carlos III, del 1 de septiembre, decía que desde la segunda y tercera semana de agosto hasta ahora se había producido un cambio de tendencia…

R: En las primeras semanas de agosto empezamos a ver un incremento de casos, pequeño pero constante.

 "La pandemia por COVID 19 va a estar tiempo entre nosotros y no va a desparecer fácilmente. Debemos trabajar conjuntamente todos de forma coordinada, a todos los niveles. Es una crisis sanitaria, humanitaria, social y económica donde sólo podremos salir de ella con resilencia y demostrando gran capacidad para trabajar con un objetivo común que es el control de la pandemia".

 

P: De los centros de salud no van médicos desplazados a atender a los hospitales, ¿no?

R: Actualmente no, la Atención Primaria se encarga del seguimiento de los pacientes con COVID 19 que se encuentran en domicilio, realiza las PCR, gestiona las bajas y realiza el rastreo de contactos directos.

P: Cuando una persona pasa el COVID y no tienen una afectación grave, ¿deja de ser contagioso?

R: Si el paciente se le repite la PCR y esta es negativa podemos decir que no es contagioso en ese momento. El problema es que puede re-infectarse, o dejar de tener inmunidad humoral en los próximos meses. No debemos relajarnos en las medidas de prevención de contagio de la enfermedad en pacientes que han superado la enfermedad.

P: Pero ellos no contagian, ¿o sí?

R: Si tienen anticuerpos y tienen defensas, teóricamente no contagian, pero bajo mi humilde conocimiento siempre es mejor que sean PCR negativos para evitar el riesgo de transmisión del virus.

P: ¿El Microinfarto es una secuela del Covid?

R: Numerosos estudios observacionales han demostrado una mayor tasa de microinfartos en el territorio pulmonar en pacientes con coronavirus. Las secuelas que pueden dejar a largo plazo se están evaluando en numerosas investigaciones. Desde la Sociedad Española de Medicina Interna estamos evaluando el impacto de estas secuelas a través del registro SEMI-COVID en el que participan más de 600 medico internistas y se han incluido más de 17000 pacientes ingresado por COVID 19 en los hospitales de nuestro país, en el momento actual.

P: ¿Era imprescindible que los pacientes estuvieran absolutamente aislados?

R: El aislamiento y el confinamiento en esta enfermedad tan contagiosa y con una letalidad 10 veces por encima de la gripe son fundamentales para controlar su propagación. Ha sido una medida imprescindible, sí.

P: Si vuelve a pasar ¿las fases serían las mismas? Quiero decir, estaría el ir acumulándose pacientes ¿No hay una vía para drenar esto salvo el Hospital de Pandemia, que no sé si está terminado…?

R: Actualmente al contagiarse un perfil de paciente más joven, muchos no requieren ingreso hospitalario en estos momentos, lo que evita el colapso asistencial. Si las necesidades de ingreso aumentaran es conveniente disponer de vías de coordinación entre hospitales para garantizar una adecuada atención. La creación de un Hospital de Pandemia seria de utilidad, en este sentido. 

P: ¿En la primera oleada, la primera fase florida, qué patologías se fueron retrasando más en tratamiento? Me imagino que afectaría a trasplantes… ¿Qué áreas se vieron más o menos más afectadas?

R: La verdad es que puedo comentar lo que si desde mi especialidad, hubo mucha necesidad de atención al paciente con coronavirus, las visitas a urgencias e ingresos hospitalarios por patología no COVID por ejemplo la insuficiencia cardiaca disminuyo ostensiblemente en nuestro servicio, tal vez por el confinamiento de estos pacientes de alto riesgo.

P: ¿Qué conclusión hay que sacar de esta pandemia?

R: La pandemia por COVID 19 va a estar tiempo entre nosotros y no va a desparecer fácilmente. Debemos convivir con ella por el momento, y trabajar conjuntamente todos de forma coordinada, a todos los niveles. Es una crisis sanitaria, humanitaria, social y económica donde sólo podremos salir de ella con resilencia y demostrando gran capacidad para trabajar juntos en relación a un objetivo común que es actualmente el control de la pandemia. En estos momentos, la realidad es que esta enfermedad no tiene tratamiento específico establecido y que en espera de que llegue una vacuna eficaz lo mejor es la prevención del contagio.