UN FIN DE SEMANA DE CULTURA AFRO

by Naira Nicolás y Sara Deaño

Madrid 7 de octubre de 2021

En su quinta edición, el Festival Conciencia Afro ha vuelto a celebrarse este pasado fin de semana en el Matadero de Madrid. Un espacio de encuentro para personas afrodescendientes, africanas y negras en España creado para celebrar y reivindicar la cultura africana a través dela difusión de música, cultura, conocimiento y opiniones. La idea central de este año fue "reencuentro y futuro", cuyo primer día estuvo lleno de actividades culturales, talleres y conciertos. El domingo fue más bien de reflexión con el debate "¿Qué comunidad queremos?" y la obra de teatro "Parad de pararme" de la autora Silvia Albert Sopale acerca de las detenciones policiales por perfil racial.

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Muchas de las actividades se han dirigido al público más pequeño con la cuentacuentos Bonaí Capote o talleres infantiles, como "El color de mi piel" en el que se les ha pedido a quienes participaron que hiciesen un autorretrato. Resguardándose del calor a la sombra, disfrutaron de una experiencia enriquecedora con peques con quienes compartían igualdad, entre un sentimiento de comunidad. Con "La cultura africana a través de la música", en el que el grupo musical senegalés Educa África trató de aunar música y educación en su taller.

El conversatorio "Saber de dónde venimos para saber a dónde vamos" fue uno de los eventos del sábado. En él participaron Anastasia Nve (Mamá Anastasia), la activista Basha Changuerra y el escritor Juan Tomás Ávila Laurel moderado por Marisol Saelo, trabajadora social y activista reconocida por su trabajo de lucha contra la violencia de género.

En él se ha hablado del papel de la mujer africana en la historia, denunciando la explotación de bienes naturales por los países occidentales e incitando a las nuevas generaciones a investigar el pasado, conocer los orígenes de la situación actual. Juan Tomás Ávila denunció la falta de condiciones equitativas para las niñas y niños negros, que les impide explotar todo su potencial. Basha Changuerra,relató los orígenes de las asociaciones guineoecuatorianas en los años 70-80 y 80-90 para explicar la creación de una comunidad heterogénea de personas africanas en España. Con diferentes puntos de vista y la presión de una sociedad marcada por la blanquitud, considera que se encuentran en una situación de confrontación en la que chocan las nuevas generaciones luchando por el respeto a su dignidad, el reconocimiento y reparación de la historia, con todas las ideologías políticas en un intento de crear su identidad afrodescendiente; con el “individualismo capitalista”, afirmó Ávila, envenenando la lucha, sus intentos por conformar su identidad como personas afro en la diáspora. Como ella bien decía “no luchamos por un trocito del pastel. Luchamos por romper el pastel entero, porque no sirve, no funciona”. Finalmente, plantearon los nuevos retos para la comunidad afro: organizarse como comunidad, ser fuertes y empoderarse, buscar una visión horizontal de las diferentes realidades afrodescendientes y la unidad.

Danza entre el sol y la sombra

Las experiencias de las personas de color en el mundo del arte se trasladaron en el coloquio "Producción y creación artística desde la negritud". En él participaron el bailarín Marco Motta, la profesora y coreógrafa Inés Sybille Vooduness, el escultor y pintor Moisés Eyama y la modelo Helen Digala. Moderado por Deborah Ekoka, escritora y coordinadora de la librería especializada y espacio sociocultural United Minds, así como de festivales afro.

La música desde luego ocupó un papel importante. Hubo un taller de baile kuduro y un espectáculo de la mano de Inés Sybille Vooduness para incluir a gente de todas las edades. La coreógrafa, a pesar del calor, consiguió hacer bailar a pequeños y grandes, trayendo pasos de mujeres negras desde el kuduro al afro house. Inés Sybille trajo también el Coupé-Decalé, nacido en la Costa de Marfil como un medio para dar forma a su identidad y ser quienes eran realmente cuando no se les estaba permitido.Y los más reservados observaban desde la sombra, disfrutando de la música en la terraza de la cafetería completamente llena.

Durante la Jam Session se pudo disfrutar de poetas como Maria Elise, Araceli o Artemisa que expresaron el dolor de la comunidad negra en sus poemas.Pasando por el rap, la sesión se cerraría con un par de canciones descritas como “London Caribbean Vibes” que levantaron a todo el mundo de la silla. La performance "Silencio" del bailarín Marco Motta tuvo bastante protagonismo, haciendo uso de su estilo personal inspirado en sus años de experimentación en el circo y la danza

El broche final del sábado vino dado por el concierto del grupo soul-pop “Sey Sisters'', tres hermanas que unieron sus experiencias en el teatro con la música. En sus canciones tratan de dar visibilidad al colectivo afro con la libertad como idea central, transmitiendo los sentimientos de superación y lucha con melodías alegres y rítmicas. Con unas voces preciosas cerraron la noche de la mejor manera posible.

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Eres ese tipo de personas

``Si eres una chica negra te miran como a una ladrona

Si eres un chico negro te observan como a un terrorista´´

La obra ``Parad de Pararme” de Silvia Albert Sopale fue uno de los actos previstos para el domingo. Dicha representación mostraba cómo las personas negras se enfrentan a dificultades sociales en países donde predominan los blancos. La pieza de la compañía “No es país para negras” denunciaba el racismo policial en sitios públicos a la hora de pedir documentación, las miradas de odio por la calle o el rechazo que ven si dices que eres español, pero tienes la piel negra.

``Si eres una chica te miran como a una ladrona, si eres chico te observan como a un terrorista´´ se alegaba en la actuación; por el hecho de ser diferentes no están bajo el manto de invisibilidad de los blancos, superiores en la ley y en el día a día. ``Eres ese tipo de personas ´´ declaró ese tipo que paran, que pasean por la calle con miedo, que se le juzga como criminal y que la gente evita sentarse a su lado en el metro. Musulmanes, gitanos, latinos, africanos, indios… todos están en el mismo saco, y es el de la inferioridad.

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La obra contó con la interacción del público que salió al escenario o participó a través de su opinión. Se hizo una votación para ver o no ver un video de violencia policial por motivos raciales contra un joven africano. Una parte del público votó que sí porque debía reflejarse la realidad. Otra parte no quería porque hería su sensibilidad y era un insulto. Por mayoría se decidió no exponer el video de la agresión.

La función terminó con un coloquio con tres ideas centrales: que la igualdad debe estar por encima de todo en cualquier parte del mundo, que la raza negra no debe tener miedo o sentirse inferior a la blanca y que la interconexión del mundo a través de las migraciones no debe borrar la cultura ancestral africana.

Visibilidad de productos afro

Durante ambos días ha sido posible comprar en los puestos todo tipo de productos. Libros de autoras actuales como Desireé Bela-Lobedde o Lucía Mbomio en un puesto dedicado a los autores y autoras negros de manos de Mentes Unidas. Productos de cuidado de la piel negra, hechos a mano en Txántene. También se podían comprar joyas y complementos con estampados tradicionales como los de la joyería Waissö o la ropa de Kér Fatou y Elisa de Montero. También se encontraba Ayme, una asociación que lucha contra la mortalidad infantil, por la salud materna y la formación y educación sanitaria o la Asociación Beshawear, una tienda de ropa y customización de prendas a medida y despensa antirracista que recoge ropa, alimentos, objetos o donaciones en la calle Esgrima 5 de Lavapiés

Gracias al aforo controlado y respetando en todo momento las medidas de seguridad, el festival ha resultado ser de nuevo un espacio de encuentro y diversión para sus asistentes

Redactoras: Naira Nicolás y Sara De Año Redes: @nairanicolaas @sarasandex