EL REINO UNIDO RECOMIENDA NO VACUNAR CONTRA COVID19 A LOS ALÉRGICOS SEVEROS

by Carlos Ibarra G.

Madrid, 10 de diciembre de 2020

Los ciudadanos británicos con tendencia a padecer reacciones alérgicas a medicamentos o alimentos serán más propensos a presentar reacciones adversas a la vacuna de Pfizer-BioNTech contra el coronavirus, según ha asegurado la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido (MHRA, en inglés). Por ello, las autoridades británicas han recomendado a estas personas que no accedan a vacunarse para evitar riesgos. En el caso de Rusia, la complicación se traduce en la ley seca, es decir, la población rusa antes de ser vacunada debe estar mes y medio de abstinencia, según ha revelado Anna Popova, jefa sanitaria rusa.

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El primer ministro británico, Boris Johnson, atento a una de las primeras vacunas dispensadas. (Fotografía: Reuters)

El Servicio Nacional de Salud (National Health Service – NHS) de Reino Unido alertó a la MHRA debido a que dos de sus trabajadores, vacunados el pasado lunes, sufrieron una “reacción anafiláctica” (repentina con sensación de inquietud, hormigueo y mareos) tras ser vacunados. Ambos sanitarios tienen un historial de alergias severas. “Cualquier persona con un historial de reacciones alérgicas significativas no debería recibir la inyección”, con este mensaje el organismo, que ha pedido su personal sanitario y a la población británica que tomen las máximas precauciones.

Por alusiones, Pfizer a través de un comunicado ha respondido de manera contundente a la Agencia Reguladora británica. “En el ensayo clínico fundamental de la tercera fase, esta vacuna fue en general bien tolerada sin que el comité independiente de vigilancia de los datos informara de ningún problema grave de seguridad”, se puede leer en el comunicado. La empresa americana, a su vez, ha destacado que “42.000 de los 44.000 participantes del ensayo de la vacuna han recibido una segunda vacuna”.

El Reino Unido se convirtió el pasado miércoles en el primer país del mundo en dar su autorización al uso de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer-BioNTech, por delante de Europa y de Estados Unidos. El Gobierno de Boris Johnson encargó 40 millones de dosis, que se repartirán a 20 millones de ciudadanos, ya que se necesitan dos tomas por persona. El país inauguró ayer su campaña de vacunación con Margaret Keenan, una mujer británica de 90 años, que calificó la experiencia como “un privilegio”.

En relación con Rusia, Anna Popova, directora y jefa sanitaria del órgano de control Rospotrebnadzor, ha confirmado en una radio del país, que la ciudadanía rusa debe estar en abstinencia alrededor de unos 56 días sin beber alcohol. Esa cifra se descompone en quince días previos a vacunarse, tres semanas más entre las dos inyecciones “cuando se forma la inmunidad” y otros 21 días tras vacunarse. Esta medida ha sentado mal entre la población rusa, que ya ha mostrado sus quejas a través de las redes sociales.

Vladimir Putin, presidente de Rusia, fijó en un principio el 11 de diciembre como fecha de inició para la campaña de vacunación contra el COVID-19. Al parecer, esa fecha se ha adelantado porque la población rusa ya tiene acceso a vacunarse. Lo que es cierto, según apunta el diario ABC, es que la campaña de vacunación “no parece estar siendo un éxito”, añadiendo, además, la falta de transparencia que la población anhela “silenciando las cifras de personas vacunadas en los últimos días”.

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