LA PANDEMIA HA ACENTUADO LA DESIGUALDAD Y LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

by Nansi Dimitrova

Madrid, 21 de diciembre de 2020

“La pandemia ha agravado una situación que ya era difícil” ha afirmado la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González en el debate Derechos Humanos en América Latina: un balance tras la pandemia. Michelle Bachelet, alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, ha apoyado esa afirmación destacando que “el objetivo no puede ser volver a la normalidad del día cero, la normalidad del día cero era un mundo tremendamente desigual”.

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Fuente imagen: Justicia en las Ámericas

Erika Guevara, directora para las Américas de Amnistía Internacional, también intervino en el debate para dar voz a las vulneraciones de los Derechos Humanos que se han visto durante la pandemia en algunos países de América Latina y reflexionar sobre la desigualdad que “está por venir” cuando empiece la vacunación de la Covid-19, ya que “las naciones ricas que representan solo el 14% de la población ya han comprado casi el 55% de todas las vacunas más prometedoras.”

Los Derechos Humanos, según Michelle Bachelet, se deben proteger con “políticas que se pueden desarrollar y generan cierto espacio fiscal: que las industrias paguen correctamente sus impuestos y no haya evasión tributaria; que se luche contra la corrupción, porque riqueza hay en todas partes del mundo, pero muchas veces esa riqueza queda en manos de unos pocos; y a nivel regional y mundial necesitamos solidaridad y cooperativa”. Bachelet explicó que el virus no discrimina, cualquiera puede tenerlo, pero lo que hemos visto es que el virus impacta a distintos grupos, no por razones genéticas sino porque son grupos discriminados. Esto ha ocurrido incluso en países muy desarrollados, por ejemplo, en Estados Unidos. Además, subrayó la necesidad de “reconstruir para mejorar”.

Erika Guevara explicó cómo las medidas que se tomaron para impedir la propagación del virus no atendían las necesidades urgentes de algunos grupos. Ejemplificó esa afirmación con los casos de los gobiernos de El Salvador, Paraguay y Venezuela, que “impusieron medidas punitivas de confinamiento y cuarentena forzada, es decir, se detenía a las personas que por cualquier razón no podían cumplir ese confinamiento forzoso.” En Amnistía Internacional documentaron que en la mayoría de los casos eran personas que vivían en situación de pobreza, viéndose obligados a salir de sus casas para buscar comida y que “eran detenidas arbitrariamente y llevados a instalaciones improvisadas por los propios gobiernos y que no contaban con medidas sanitarias. En muchas ocasiones las personas se acaban contagiando en esos centros de confinamiento”. Erika Guevara contó que, en los casos más extremos, personas refugiadas venezolanas se vieron obligadas a volver a Venezuela porque las condiciones en los países de refugio “eran muy precarias”.

Según la directora para las Américas de Amnistía Internacional, estas tendencias autoritarias representan la tendencia represiva que Amnistía Internacional lleva años denunciando: “Los gobiernos han seguido respondiendo con violencia policial”.

Pero estas desigualdades se seguirán viendo según Guevara con la vacunación. Las naciones más ricas ya han comprado vacunas para toda su población. Estas “naciones ricas que representan solo el 14% de la población ya han comprado casi el 55% de todas las vacunas más prometedoras”.

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