MAITE PAGAZAURTUNDÚA PRESENTA 'CARTOGRAFÍA DEL ODIO' PARA ESBOZAR LAS TENDENCIAS DE DELITOS DE ODIO EN EUROPA

by Fernanda Fernández

Madrid, 17 de noviembre de 2021

La eurodiputada de Ciudadanos Maite Pagazaurtundúa ha presentado ‘Cartografía del odio’, un estudio realizado junto con su oficina en el Parlamento Europeo que esboza las tendencias en los delitos y discursos de odio en Europa a partir del análisis de 80.000 datos relativos a Alemania, España, Francia, Hungría, Italia y Polonia recogidos entre 2015 y la primera mitad de 2020. Los resultados buscan ser útiles para generar políticas públicas que aseguren la reducción de estos delitos.

PHOTO 2021 11 18 17 12 49

Begoña Villacís, Enrique Baca, Maite Pagazaurtundúa y Esteban Ibarra en la presentación de 'Cartografía del odio' en el COAM. Fotografía: Fernanda Fernández

El hallazgo más importante del estudio es que la subdenuncia es la tendencia más grande en lo que se refiere a los delitos. Nueve de cada diez personas agredidas por motivos de odio no denuncian tales situaciones en Europa, indican los dos años de estudio y análisis de datos recogidos de fuentes oficiales gubernamentales, organismos independientes y datos obtenidos por los propios investigadores. Querían hacer una “radiografía” del odio, pero con la heterogeneidad de los datos acabaron haciendo una cartografía “en el intento de explorar un territorio”, como indicó Pagazaurtundúa en la presentación en la que le acompañaron Esteban Ibarra, presidente de Movimiento contra la Intolerancia, Enrique Baca, catedrático en Psiquiatría y Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid.

El racismo y la xenofobia son los dos principales tipos de incidentes de odio denunciados. Además, la oficina de Pagazaurtundúa ha encontrado dos nuevos factores de disriminación que se hallan “fuera del radar” de las fuentes oficiales: la aporofobia (odio a las personas pobres) y la disfobia (odio a las personas con discapacidad). “No hay enemigos naturales. Los enemigos son construcciones sociales”, espetó Enrique Baca.

Las fuentes oficiales, como la Organización para la Cooperación y Seguridad en Europa (OCSE) y otras organizaciones gubernamentales, recopilaron un total de 32.226 incidentes de odio en los seis Estados miembros. España acumula un 12,28% del registro (3.958), mientras que el país que más denuncias acumula es Alemania en un 37,09% (11.953). Hungría, país que ha tenido varias llamadas de atención por incumplimiento del Estado de derecho, acumula tan solo un 0.81% (294) de las denuncias por incidentes de odio en el cómputo. Según recogen los datos oficiales, los incidentes de odio que más han crecido en el tiempo del estudio son los relacionados a la discriminación por orientación sexual y la intolerancia religiosa, dentro de la cual el anticristianismo y la islamofobia han crecido, mientras que el antisemitismo ha ido fluctuando de año en año.

“Sabemos que el discurso del odio precede a la acción, que es el delito del odio”, reflexionó Esteban Ibarra respecto a que “la sensibilidad europea tiene que ver con ese siglo XX con dos guerras mundiales, el Holocausto, los Balcanes”, materializaciones de palabras de odio. Parte de esta desestabilización también se logra a través de la difusión de estos mensajes ahora a través de las redes digitales, uno de los nuevos retos a los que se enfrentan las democracias.

Dentro de los casi 6,000 datos recopilados por 141 asociaciones, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil, los delitos correspondientes a España suponen un 22,74% del total (1.362). Mientras que los datos oficiales recopilados están comprendidos entre 2015 y 2018, la evolución de los incidentes entre 2019 y 2020 con el paso de la pandemia pueden analizarse a partir de lo recabado por la sociedad civil. En aquellos datos recogidos por ella, hubo un registro menor de incidentes de odio en todos los países salvo en Francia, donde se mantuvieron sin muchos cambios entre 2019 y 2020. El descenso en el registro de datos por la pandemia de covid-19 se debe por un lado al confinamiento de la población, evitando así que hubiese mayor interacción y también reduciendo el trabajo de recolección de las asociaciones de incidentes. Sin embargo, los estudios realizados por la sociedad civil llegaron a recopilar 70 incidentes de odio vinculados a la covid-19, principalmente en contra de personal sanitario.

Detrás de las cifras, el estudio también intenta sacar a la luz que el odio no mata, sino quienes odian, así como los nombres de las víctimas. En Europa, las fuentes de la sociedad civil recogen que 87 personas fueron asesinadas por motivos de odio mientras que las de fuentes oficiales contemplan 113 víctimas en incidentes con resultados de muerte. Por terrorismo, habría que sumar a esta cifra 310 muertes.

En este tipo de incidentes, hay una revictimización junto con las víctimas del Holocausto: las tumbas o monumentos de estas víctimas son frecuentemente vandalizadas.

Enrique Baca, insistió en que “los delitos de odio suponen la punta del iceberg. Debajo, la masa grande, los mecanismos del odio, a los que tendríamos que prestar atención y estudiar profundamente”.

ODIO EN ESPAÑA

Como en el resto de países analizados, España tiene como principal tipo de incidencias de odio aquellos vinculados con racismo y xenofobia (1.976), seguido de incidentes en contra de la orientación sexual (929) e incidentes contra personas con discapacidad (538). En el caso de las personas con discapacidad, en España se ha encontrado que las denuncias son tan altas porque, a diferencia de otros países, aquí el colectivo está más organizado y es consciente de que está siendo vulnerado y vejado en sus derechos y el respeto a su dignidad.

España, según recogen los datos de la sociedad civil, es el país donde más crecen los incidentes de intolerancia política. De los casi 6.000 datos recogidos, este tipo de odio supone 464 incidentes en el país. En cuanto a las víctimas del terrorismo, España también tiene la tasa más alta entre los seis países con 109 casos.

Fuera de los análisis de las fuentes oficiales, la sociedad civil ha analizado una tendencia particular en España: la hispanofobia, una "subcultura de la hostilidad y la aversión a España" en palabras de la eurodiputada de Ciudadanos. Este fenómeno se ha visto principalmente en comunidades autónomas como País Vasco o Cataluña, donde hay un choque identitario con aquello que se considera “español”.

TENDENCIAS FUERA DE LA LUPA OFICIAL

La sociedad civil es quién más ampliamente recoge tendencias y discursos emergentes de odio en la sociedad, las cuales quedan a veces fuera de la vista de las instancias oficiales. La aporofobia es una de las tendencias que comienza a palparse en Europa y dentro de los datos recogidos por la sociedad civil España acumula 4 incidentes. Sin embargo, ante el Observatorio de Delitos de Odio contra las Personas sin Hogar han denunciado estas personas en un 47% haber sufrido algún tipo de agresión física. Otras tendencias de odio son aquella en contra de las personas con discapacidad, la gordofobia o la cacofobia, que definen como el odio a las personas que no están comprendidas dentro de los márgenes de la normatividad.

Otra de las intuiciones que tienen en el estudio ante la subnotificación es que los delitos que menos se denuncian son los vinculados al antigitanismo.

Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
terminos y condiciones.

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios