LAS AMENAZAS A LOS PERIODISTAS A DEBATE EN LA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA INFORMACION DE LA COMPLUTENSE

by Álvaro Sánchez

Madrid, 4 de marzo de 2021

El periodismo es el contrapeso del poder, y en la actualidad esa función de vigilancia y control de quienes lo ejercen es más importante que nunca. Así se ha manifestado el profesor de la Facultad de Ciencias de la Información, David Alvarez durante la III Jornada “El periodismo amenazado”, que se ha celebrado en el centro organizado por Reporteros sin Fronteras (RSF). Esta ONG ha organizado un Programa de acogida temporal de periodistas amenazados en Latinoamérica. Esta tercera edición los cuatro periodistas seleccionados han sido Juan José Toro Montoya (Bolivia), Andrea Aldana (Colombia), Carmen Valeria Escobar Castillo (El Salvador), y Alejandro Ortiz (México).

4mar

Cartel del acto. Fuente: Facultad Ciencias de la Información

Este proyecto, financiado por la Comunidad de Madrid, fijó como su principal objetivo: “distanciarlos de la amenaza”, según manifestó José Antonio Guardiola director de En Portada de TVE y representante de RSF. Otros objetivos prioritarios de los que habló Guardiola son distanciarlos de su realidad para que la comparen con la occidental; tratar de exteriorizar sus experiencias; y facilitarles una mayor formación a través de cursos para que crezcan sus capacidades y Curriculum.

Entre los periodistas amenazados se encontraba Carmen Valeria, una salvadoreña que comenzó hace cuatro años en El faro, medio en el que descubrió la pasión y las bases del periodismo. Más tarde, trabajó en Gato encerrado, donde reveló la malversación de fondos sanitarios y la corrupción política del gobierno de Nayib Armando Bukele Ortez, actual presidente de El Salvador. Valeria explicó que el detonante de su actividad periodística fue su “personalidad rebelde” y el no acatar órdenes de los demás. Esta valentía y compromiso con su trabajo lo valoraba así ella misma: “Estamos haciendo una gran labor periodística en El Salvador”, y lo superponía al dinero.

La periodista colombiana Andrea Aldana fue otra de las participantes en la charla coloquio. Aldana, con 13 años de experiencia en la profesión, ha presenciado y publicado noticias sobre el narcotráfico y conflictos armados colombianos. Durante la conferencia expuso el gran número de amenazas que recibió por su labor periodística: “Me han granjeado amenazas y problemas; a grosso modo esta es la tercera vez que he tenido que salir de mi país”. Se especializó en el periodismo regional, uno de los más difíciles debido a la concentración de criminalidad, en el que, según ella, siempre estaba en “el escenario donde hay armas”. Colombia sufre al año más de ciento ochenta asesinatos de periodistas, entre ellos el de un compañero suyo.

Alejandro Ortiz, periodista mexicano en su intervención se refirió a su experiencia en Guerrero (uno de los estados mexicanos con mayor presencia del crimen organizado) ha sido dura, ya que ha recibido amenazas de muerte y palizas por intentar reportar la lucha por el apoderamiento de las drogas de doce grupos criminales. Ortiz explicó que la mayoría de los asesinatos de periodistas mexicanos quedan impunes debido a la corrupción política, lo que “les da la garantía de poder continuar esta actividad de agresión contra los medios de comunicación”. En 2018, México ocupaba la tercera posición mundial de periodistas asesinados, y ya en 2020 lideró esa clasificación.

El último en tomar la palabra fue Juan José Toro Montoya, periodista boliviano que ha escrito numerosos libros y artículos. Durante la conferencia mencionó su reflexión sobre una novela de Pirandello que resumían sus argumentos: “lo difícil es manejar la verdad”. Toro Montoya también manifestó la fragilidad del periodismo a causa de los políticos: “a un político lo que menos le gusta es la verdad porque para mantenerse tiene que recurrir a las mentiras”. Además, para él tanto la derecha política como la izquierda las ejercen. Toro Montoya matizó sobre el desprestigio de la profesión en su país: “La mayoría de las periodistas en Bolivia son desprestigiados hasta por el propio gobierno, donde en una ocasión el presidente Evo Morales amenazó a una periodista con datos personales suyos”.

La amenaza de estos periodistas en Latinoamérica también quedó recogida en el turno de preguntas del público. Alejandro Ortiz a la pregunta sobre si merece la pena desvelar información aunque su vida esté en peligro, respondió que el límite se encontraba en el momento violento y que él, a pesar del hostigamiento que recibe, va a seguir haciendo su trabajo. En cambio, Carmen Valeria mencionaba: “el límite se encuentra en los asuntos de interés general, y que las verdaderas víctimas, no son ellos, sino la propia población reprimida”.

Deja tus comentarios

Enviar un comentario como invitado

0
terminos y condiciones.

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios